“Esta escuela genera sorpresa y admiración”

Héctor Florit, consejero y maestro del Consejo de Educación Inicial y Primaria, visitó en estos días la escuela sustentable de Jaureguiberry. Acompañado por autoridades de la Educación, pudo observar de cerca los avances de la obra, conversar con los voluntarios e interactuar con los vecinos del balneario, quienes le manifestaron su satisfacción por la evolución del proyecto.

¿Cómo se enmarca este proyecto dentro de los planes educativos de Primaria?

Primaria tiene una preocupación curricular por lo ambiental. Esto está reflejado en el programa del año 2008. Hay un contenido tradicional que brindan los maestros, más allá de este último programa, que se expresa en cosas como las huertas orgánicas o las campañas de reciclaje o reutilización de los residuos. Son actividades que se desarrollan en las diversas escuelas con una fuerte iniciativa de los maestros. Esta propuesta de escuela sustentable hace a esa preocupación curricular de los maestros, que se vincula también con hacerse cargo de vivir juntos, algo que plantea la UNESCO. Hace además a un tiempo nuevo, en el cual toda la sociedad comienza a tener mayor conciencia de su responsabilidad en las condiciones de vida del planeta. Una visión ingenua que pudo existir durante décadas de un Uruguay de recursos naturales infinitos, de una gran pureza en el agua y de praderas que estaban más allá de los efectos de cualquier contaminación, se ha ido revertiendo. Y hoy hay múltiples movimientos, iniciativas, preocupaciones, etc., que van desde ver la calidad del agua hasta evitar la contaminación acústica, la calidad del aire y las playas, la reutilización de desechos y de cuidar, en definitiva, el medio ambiente. En este contexto el aprendizaje se fortalece no solo por la práctica tradicional de aquel maestro que tomaba iniciativas, sino por una visión mucho más política de las necesidades que tiene el Uruguay como país de pasar del “Uruguay Natural” – como consigna turística, que tiende a captar ingresos por este concepto – , a un Uruguay de responsabilidad compartida entre todos los que en este tiempo hacen uso de un patrimonio que heredamos pero que tenemos que legar a otras generaciones.

En ese contexto que menciona, ¿qué tuvo de particular esta propuesta de la escuela de Jaureguiberry para que Primaria la apoyara y se hiciera parte del proyecto?

Creo que, primero, transmitía el entusiasmo por la innovación. La innovación requiere de pioneros y de profetas. En ese sentido me parece que los precursores de esta iniciativa tienen esos atributos. Son entusiastas y tienen mucha fe en lo que se va haciendo, y eso contagia y compromete a otros. En segundo lugar, con la coherencia que tiene el concepto de la escuela sustentable con los contenidos curriculares. No se nos generaba ahí ninguna contradicción. Al contrario, se reafirmaba una línea coherente de trabajo. Y en tercer lugar, diría que había una “necesidad objetiva” de una escuela en Jaureguiberry dado que la escuela No. 294 estaba radicada en un local alquilado. Es un balneario que se precia de ser lo más natural posible, tienen orgullo de conservar mucho verde. Incluso a pesar del crecimiento de población que tuvo. Entonces esta iniciativa coincide con la impronta del balneario y con una necesidad que tiene el sistema.

¿De qué forma participó Primaria a la hora de acompañar esta iniciativa?

Bueno, en primer lugar adoptamos una resolución por la cual entendíamos de valor este proyecto por todas estas razones que menciono. Luego hubo un período prolongado donde no encontrábamos el aval desde el punto de vista arquitectónico, donde una institución refrendara la validez de la propuesta desde el punto de vista del diseño y la arquitectura. Finalmente fue la DINAMA (Dirección Nacional de Medio Ambiente)  a través de su director, (Jorge) Rucks y el Ministerio de Vivienda a través de un decreto del propio ministro, Francisco Beltrame, quienes consolidaron y auspiciaron esta iniciativa. Diría que tuvimos la posibilidad y la fortuna de haber acompañado desde el comienzo este interés y preocupación por encontrar una solución. Y hoy tenemos la alegría de ver que se está concretando.

Usted visitó varias veces la escuela, la última vez ya con el edificio levantado, ¿Qué sensaciones le provocó estar allí, verlo y recorrerlo?

La verdad es que hay una sensación de sorpresa, por la velocidad en que se concretó. Hay también mucha admiración, porque uno ve que efectivamente se utilizaron esos materiales poco convencionales o que hay un terraplén donde tradicionalmente en Primaria se pone iluminación cruzada. O que la ventilación no es por la parte superior de las aulas sino que el aire entra por la parte inferior. También por la forma de construcción del techo, el espacio verde al frente, etc. Hay innumerables sorpresas que uno va teniendo a medida que se la va recorriendo.

 

Fue una experiencia donde lo público se dio la mano con lo privado para llegar a cumplir un objetivo. ¿Cómo fue el proceso de trabajar junto a este tipo de actores?

Creo que es alentador cuando se alcanza el objetivo. Fue bueno. Y en algunos casos muy bueno, por ejemplo el trabajo que se fue haciendo con Tagma, que fue adquiriendo eso de muy bueno. También hay que destacar el trabajo que se hizo con la Intendencia de Canelones. Y también la Liga (de Fomento) y los vecinos de fueron construyendo códigos de convivencia, que siempre es algo bien complejo. Porque no olvidemos que llegó hasta ellos un grupo de gente con un mensaje casi profético, por lo que hay que entenderlos. Lo primero fue la duda, legítima, porque se habló de traer dos mil cubiertas.

¿Y respecto al trabajo en conjunto con los actores privados?

Bueno creo que con Nevex / Unilever es un capítulo aparte porque no tiene este único emprendimiento. Yo diría que con ellos venimos de un trabajo de más de una década de una cooperación permanente. Con una actitud muy respetuosa de la empresa. Y diría que con constancia en el trabajo, que tampoco es frecuente. Todos tenemos que ser contestes en que el erario público difícilmente hubiera podido asumir un emprendimiento como este, con costos altos, sin antecedentes y sin validaciones previas. Un emprendimiento que tiene mucho de desafío pero también las inseguridades propias de los pioneros. Entonces creo que la determinación de la empresa Unilever hizo posible esta iniciativa.